Un roce al paso, una mirada fugaz entre las sombras, Bastan para que el cuerpo se abra en dos, ávido de recibir en sí mismo, otro cuerpo que sueñe; mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne, iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo. Auque sólo sea una esperanza porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe .
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